4 de marzo de 2009

SIN VOLUNTAD PARA MEJORAR NUESTRAS ESCUELAS






En la entrada anterior me referí a la obra pública en nuestra provincia, y mencioné al pasar el tema educación. No pasaron 48 horas y el tema de la situación edilicia de nuestras escuelas y ante el inicio del ciclo lectivo es nuevamente noticia.
Comienzan las clases y nos enteramos que las escuelas siguen con deficiencias, comienzan las clases y las escuelas se llueven.
Nuestra correligionaria y Diputada Provincial Josefina Díaz desde el año 2005 viene trabajando en el tema, reclamando, relevando escuelas, haciendo presentaciones judiciales y administrativas. Y los problemas continúan y ante cada escuela que aparece con problemas nos acordamos de su trabajo y de sus reclamos, y también de la inactividad y de la incapacidad del Gobierno Provincial para dar respuestas concretas a la sociedad.
Como bien señala la Diputada en un comunicado enviado en el día de hoy, “el Estado…. Demostró que siempre buscó coartadas jurídicas y políticas para no abordar con soluciones responsables el tema” agregando “acá caemos en el interrogante, qué se esconde en la obra pública pampeana, a quién se protege, para malgastar de esta forma la plata de los pampeanos, cuando son reparaciones, se transforman en parches, cuando son obras nuevas, se las lleva el viento, se inundan, o esperan su lenta terminación, mientras que la comunidad educativa sigue siendo víctima de un ESTADO AUSENTE”
La pregunta que a esta altura debemos hacernos es si podemos esperar algo distinto.
Y la respuesta es NO. A esta altura no se puede esperar algo distinto de quienes hoy nos gobiernan. En todos lados hay mejores y peores, pero ya no se trata de si el funcionario es Juan o Pedro, o si el Candidato del oficialismo es José o Martín, se trata como dijimos de una Escuela de Gobierno que lleva 25 años y eso es lo que debemos cambiar.
El diccionario de la Real Academia Española define la voluntad como “la facultad de decidir y ordenar la propia conducta”, también la define como “libre albedrío o libre determinación”, o “intención, ánimo o resolución de hacer algo.”
Y lo que está afectada es la voluntad de un oficialismo que está limitado por su pasado. No se pueda esperar algo diferente, no se puede esperar que se modifique el ánimo o la intención de hacer las cosas distintas. No es posible renovarse desde el poder, más allá que permanentemente “hacen” que se renuevan. A nivel nacional ocurre de manera permanente, hoy lo vemos con Solá por ejemplo.
En política la renovación, de los hombres y fundamentalmente de las prácticas y las ideas se hace desde el llano, a donde debe ir el partido oficialista. Allí donde se mira cara a cara a los ciudadanos de a pié y no desde un sitial que con el tiempo se convierte en privilegio conformando una “clase” que termina por pretenderse “superior” al común de los mortales.
Por ello, lo que debe nacer es una nueva voluntad, una nueva voluntad de cambio. No hay progreso posible sin voluntad de cambio.
Y no hay voluntad de cambio si en los hechos no se produce la alternancia política, la nueva voluntad no puede estar encarnada por las viejas dirigencias.
Y si no hay alternancia política no hay madurez democrática. Si no hay alternancia política seguiremos los pampeanos atrapados irremediablemente en el pasado.

1 comentario:

Anónimo dijo...

buena la nota